lunes, 29 de octubre de 2012

Tercer fin de semana: Sábado

Después de la tormenta, el sábado amaneció un día expléndido y perfecto para nosotros, ya que el plan era ir a ver los manglares y las destilerias de vino de palma. Para verlos son necesarias también las canoas pero algo más pequeñas que la del día anterior y sin motor. Nos dividimos en dos grupos y en una va remando Daniel y en la que fuí yo, nos acompaño un nativo del poblado llamado Ben. Durante todo el paseo por los manglares, Ben nos fué explicando un montón de cosas sobre el entorno, fué él quién nos habló sobre el poblado de New Nzulezo y además nos contó el por qué del asentamiento del poblado en el lago. Una vez que llegamos a la destilería, podemos comprobar como suben a los árboles para extraer el vino de palma y cómo a partir de este vino, fabrican un licor fortísimo llamado Apetessien tras destilar el vino de palma. 

De vuelta en el poblado Ali, Anina y yo nos vamos a conocerlo un poco más y esta vez con luz. Nos encontramos con Ben y muy amablemente nos hace de guía improvisado. Nos comenta que el pueblo tiene 450 personas y que en los últimos años ha crecido mucho. Esto lo podemos comprobar de primera mano puesto que durante nuestra visita se nos juntan un montón de niños, los cuales nos enseñan la escuela, que cuenta únicamente con tres clases, una de infantil y dos de primaria, por lo que los niños más mayores que quieran seguir estudiando se tienen que marchar fuera del poblado.
Entre manglares

Una vez que hemos visitado el poblado y tras hacer una pequeña donación nos dirigimos de vuelta a Beyin. Esta vez lo hacemos con las canoas sin propulsión y en algunos momentos pude ir remando. Al llegar otra vez a tierra firme, comemos algo en el bar de Pepe, nos despedimos de él y cogemos otra trotró hacia Takoradi, donde tenemos previsto pasar la noche. La trotó nos deja en un hotel a pie de playa pero es muy caro por lo que decidimos buscar algo más económico, lo que en España podrían ser albergues, que aquí se llaman Guest House. 



 Con la noche prácticamente encima, los 8 obroni más Rapcha y Augustine fuimos recorriendo todas las Guest House de la zona, hasta cinco, y en ninguna tenían ya plazas para tanta gente. Finalmente Nayra sacó una guía de Ghana que por suerte había traido, y llamamos a un hotel que nos quedaba más o menos cerca y resultó que había sitio. Al llegar alucinamos con las habitaciones, con tele y aire acondicionado, muy amplias y por menos de 12 euros cada uno. Una vez instalados, nos fuimos a dar una vuelta por la zona a comprar algo para cenar. Posteriormente y después con el cansancio acumulado nos fuimos a disfrutar las habitaciones que tanto nos había costado encontrar.

1 comentario:

  1. Increíbles las fotos... Que envidia... Disfruta de lo que te queda que ya a pasado un mes asique en nada de vuelta :)

    Que todo siga igual de bien :)

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