lunes, 5 de noviembre de 2012

Cataratas de Kintampó y santuario de monos


Nos despedimos de Savanna Lodge y comentar que la estancia en alli ha sido realmente maravillosa, las personas que trabajaban allí se han preocupado un montón por que estuvieramos bien, sobre todo Inusah y además todo era por una buena causa por lo que me voy con muy contento y pensando realmente en volver algún día.

 
A las 4 30 cogemos  un bus que nos llevará hasta Damongo, una pequeña población en la que esperamos alredor de una hora hasta que cogemos la trotró con dirección a nuestra siguiente visita; las cataratas de Kintampó. El lugar consta de dos cataratas con unas vistas realmente bonitas y la más alta de ellas tiene una altura de 25 metros. 


Black and White
Mona monkey
                                       Tras verlas rápidamente, nos dirigimos a el pueblo de Kintampó donde negociamos con una trotró para que nos lleve al Santuario de monos de Baobeng Fiema, que está muy cerca de allí. En el santuario el guía nos explica que hay dos especies de monos, el “mona monkey” y el “black and white colobus”. Este último es dificil de ver puesto que siempre suele estar en las copas de los árboles, pero continuando con la suerte del fin de semana, conseguimos ver por lo menos cuatro de ellos. La otra especie en cambio son mucho más amigables y los podemos ver por todos los lados, es más, hay un momento que nos llegan a estar rodeando. Estos monos son muy graciosos y cuando les ofreces algo de pan para comer se acercan a cogerlo de tu mano.


Una vez concluida la visita al santuario, nos dirigimos a Nkoranza, un pequeño pueblo que es donde pasaremos la noche. Pero no lo haremos en el pueblo en sí, sino en un complejo que pertenece a una ONG llamada Hand in Hand, y que se encarga de acoger personas con discapacidades mentales y darles un lugar donde poder vivir sin ser marginados. La verdad es que la labor que hacen es impresionante y el sitio donde nos quedamos a dormir está genial. Cenamos un plato de spaghettis y después de una merecida ducha nos vamos a dormir.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Safari en el Mole Park y visita a Larabanga



Hoy por fin vamos al Mole Park a intentar ver todos los animales que tengamos la suerte de ver. Además de todas las cosas que tenemos previsto hacer, hoy es el cumple de Rubén por lo que se espera un gran día. Nos levantamos a las 5 de la mañana y desayunamos rápido ya que a las 6 nos vienen a recoger para dirigirnos al parque. 







Una vez allí y mientras esperamos, aparece de repente el primero de los animales que se pueden ver dentro del parque, el famoso Pumba (su nombre real es facóquero).





Aunque teniamos previsto hacer la visita a pie, al final nos decantamos por coger un Jeep con los asientos en el techo, ya que nos dicen que de esta manera podremos ver más cosas. Comenzamos el viaje emocionados con la posibilidad de ver algún elefante aunque el guía nos comenta que hace por lo menos dos semanas que no se ven por la zona por que es la época de lluvias y los elefantes se quedan en el interior del parque. 



Aparte de ver los paisajes espectaculares, tambien  podemos ver muchos más pumbas, vemos también una familia de babuinos y muchisimas gacelas. 




Aunque lo más sorprendente sin duda estaba por llegar ya que de repente nos topamos con un elefante. Nos bajamos del Jeep rápidamente para verlo más de cerca y llegamos a estar a menos de diez metros de él, la verdad es que es impresionante tener tan cerca a un animal de ese tamaño en su hábitat natural.


Una vez concluido el safari, nos volvemos a Savanna Lodge a comer. Mientras comemos le cantamos el cumpleaños feliz a Rubén por su cumpleaños y le damos una corona (hecha por Nayra), una tarjeta de felicitación firmada por todos y un cubito de plástico para ducharse ya que el poblado no tiene duchas y nos tenemos que duchar con cubos de agua.





Tras descansar un ratin, vamos con Inusah a conocer el pueblo de Larabanga, el cual es famoso por poseer la mezquita más antigua de Ghana y una de las más antiguas del África del Oeste. Ya en la mezquita, Inusah nos explica que fué construida en el año 1421 y que solo pueden acceder a ella las personas que son musulmanas y en caso de no serlo, solo se puede acceder si se tiene más de 60 años de edad.




Después de ver la mezquita y recorrer un poco el pueblo, nos dirigimos a ver un sitio donde hay una piedra que según cuenta la leyenda es mágica, y que entre otras cosas dice la leyenda que cuando hay accidentes por la zona nunca muere nadie por muy grave que haya sido.




Ya de noche volvemos al poblado y mientras cenamos le damos el verdadero regalo a Rubén que es una camisa africana, la cual creo que le gusta un mucho y además Patri ha preparado una tarta con un montón de gominolas que compró en Kumasi.


A la hora de dormir, nos damos cuenta de que la habitación nos puede estar más hasta arriba de bichos, pero me voy a la cama con la sensación de que ha sido un día genial y con toda certeza será imposible de olvidar.

El largo viaje al Norte


Empezamos el primer día de puente a las 3 de la mañana. Tenemos que ir a la estación de buses para coger sitio en el primer autobús que haya hasta la ciudad de Tamale. Esta vez no nos acompañan Rapcha ni Augustine, sino que se viene un profesor del colegio que se llama Anthony. Tras esperar un rato en la estación, salimos finalmente a las 5 rumbo hacia Tamale.


Nos espera un viaje de siete horas, pero lo bueno es que la carretera está en unas condiciones bastante buenas así que dormimos bastante rato y podemos contemplar cómo cuanto más se sube hacia el Norte, más árido se va haciendo el paisaje y más pobreza se ve.

Llegamos a Tamale y allí nos está esperando Inusah, un chico que trabaja en Savanna Lodge, que es la Guest House dónde nos vamos a quedar a dormir y que está justo al lado de Larabanga, el pueblo que se encuentra al pie del Mole Park.




Esperando en Tamale


El problema es que para llegar hasta allí tenemos que coger otro autobús, pero este no está y la gente de la estación no sabe cuándo llegará así que con un calor realmente fuerte, nos toca esperar algo así como tres horas hasta que finalmente llega.

Nos montamos sabiendo que llegaremos ya de noche, pero lo peor de todo sin duda fue el camino hasta allí. Cuatro horas de baches interminables y con un calor asfixiante en el bus, pero realmente mereció la pena puesto que el lugar al que llegamos era una pasada.


Savanna Lodge

Savanna Lodge es una pequeña Guest House ubicada en un poblado puramente africano con las típicas chozas y en la cual, nada más llegar nos recibieron un montón de niños. Aunque sin duda lo mejor de todo es que el dinero que se paga por quedarse allí, va destinado íntegramente a una ONG que tiene el dueño de la Guest House para el mantenimiento y ayuda del poblado.



Tras instalarnos y como no había luz por el momento, ha preparado una hoguera y nos han puesto unas mesas para que cenemos algo. Cenamos unos bocadillos de jamón y salchichón que habíamos traido para el viaje que nos supieron maravillosamente después de la paliza del viaje.


A la mañana siguiente nos vamos al Mole Park así que nos vamos prontito a dormir que nos espera un día realmente alucinante.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Semana tormentosa

Las cinco de la mañana y comienza una tormenta. Al principio parece normal, pero a medida que pasa el tiempo se va haciendo cada vez más y más fuerte con unos relámpagos y truenos realmente impresionantes y la lluvia cayendo con una fuerza espectacular.         


A pesar de ello y aunque la tormenta continúa, las clases no se suspenden por lo que a los ocho nos dirigimos al colegio. Al llegar nos damos cuenta de que faltan más de la mitad de los niños, pero lo más sorprendente es que de primaria no ha venido ningún profesor, por lo que nos toca dar a nosotros las primeras clases. A media mañana y ya cuando la tormenta ha parado, empiezan a aparecer los primeros profesores por lo que el resto del día se desarrolla con normalidad.

Por la tarde voy con Ali y Ana al sastre y ya tiene terminados unos pantalones africanos que había encargado. Ellas le llevan algunas telas para que les haga un vestido.

Al volver y como estamos otra vez sin luz, nos ponemos entre todos a hacer un puzzle Disney de 1000 piezas para pasar la tarde.

El martes por la mañana continúo dando las clases aunque solo tengo una hora para dar, así que el resto de la mañana la paso corrigiendo los ejercicios de los niños.




Después de la clase, conseguimos acabar el puzzle y se vuelve a ir la luz por lo que Nayra, Javi y yo decidimos salir a comprar por el barrio algunas cosas. A la vuelta decidimos tomar algo en el bar y al momento se nos une Rapcha. Tras tomarnos unas cervecitas volvemos rápido a casa por que la tormenta parece que vuelve. Y efectivamente, al momento de llegar vuelve a caer la lluvia y la verdad es que nos estamos empezando a acostumbrar a que todas las noches haya alguna tormenta.

El miércoles lo pasamos preparando las cosas para el viaje que vamos a hacer durante el puente. Hemos decidido ir al norte, al Mole Park que es el parque nacional más grande de Ghana pero para llegar tendremos que levantarnos bastante pronto por que estamos como a unos 400 km así que nos vamos pronto a dormir que nos espera un puente muy intenso.

lunes, 29 de octubre de 2012

Tercer fin de semana: Domingo

La habitacion


 Habíamos decidido no madrugar, pero con la luz y los ruidos a las siete tanto Rubén como yo estamos despiertos. Decidimos ir a dar una vuelta por la zona y a comprar algo para desayunar. Tras reunirnos todos, cogemos otra trotró hasta la estación de autobuses.




Una vez allí, el bus que se dirige a Kumasi está lleno y nos dicen que el siguiente tardará un buen rato. Por lo que aprovechamos para comer, que luego tenemos cinco horas y media de viaje sin paradas. 

Esperando en la estacion

  Finalmente, salimos sobre las dos por lo que llegamos a Kumasi ya de noche pero a tiempo para la hora de cenar. Después de la cena preparo un poquillo la clase del día siguient y tras un rato hablando con las chicas sobre el viaje me voy a dormir.

Tercer fin de semana: Sábado

Después de la tormenta, el sábado amaneció un día expléndido y perfecto para nosotros, ya que el plan era ir a ver los manglares y las destilerias de vino de palma. Para verlos son necesarias también las canoas pero algo más pequeñas que la del día anterior y sin motor. Nos dividimos en dos grupos y en una va remando Daniel y en la que fuí yo, nos acompaño un nativo del poblado llamado Ben. Durante todo el paseo por los manglares, Ben nos fué explicando un montón de cosas sobre el entorno, fué él quién nos habló sobre el poblado de New Nzulezo y además nos contó el por qué del asentamiento del poblado en el lago. Una vez que llegamos a la destilería, podemos comprobar como suben a los árboles para extraer el vino de palma y cómo a partir de este vino, fabrican un licor fortísimo llamado Apetessien tras destilar el vino de palma. 

De vuelta en el poblado Ali, Anina y yo nos vamos a conocerlo un poco más y esta vez con luz. Nos encontramos con Ben y muy amablemente nos hace de guía improvisado. Nos comenta que el pueblo tiene 450 personas y que en los últimos años ha crecido mucho. Esto lo podemos comprobar de primera mano puesto que durante nuestra visita se nos juntan un montón de niños, los cuales nos enseñan la escuela, que cuenta únicamente con tres clases, una de infantil y dos de primaria, por lo que los niños más mayores que quieran seguir estudiando se tienen que marchar fuera del poblado.
Entre manglares

Una vez que hemos visitado el poblado y tras hacer una pequeña donación nos dirigimos de vuelta a Beyin. Esta vez lo hacemos con las canoas sin propulsión y en algunos momentos pude ir remando. Al llegar otra vez a tierra firme, comemos algo en el bar de Pepe, nos despedimos de él y cogemos otra trotró hacia Takoradi, donde tenemos previsto pasar la noche. La trotó nos deja en un hotel a pie de playa pero es muy caro por lo que decidimos buscar algo más económico, lo que en España podrían ser albergues, que aquí se llaman Guest House. 



 Con la noche prácticamente encima, los 8 obroni más Rapcha y Augustine fuimos recorriendo todas las Guest House de la zona, hasta cinco, y en ninguna tenían ya plazas para tanta gente. Finalmente Nayra sacó una guía de Ghana que por suerte había traido, y llamamos a un hotel que nos quedaba más o menos cerca y resultó que había sitio. Al llegar alucinamos con las habitaciones, con tele y aire acondicionado, muy amplias y por menos de 12 euros cada uno. Una vez instalados, nos fuimos a dar una vuelta por la zona a comprar algo para cenar. Posteriormente y después con el cansancio acumulado nos fuimos a disfrutar las habitaciones que tanto nos había costado encontrar.

Tercer fin de semana: Viernes

El viernes nos levantamos a eso de las 4 30 por que tenemos previsto coger un autobús lo más pronto que podamos ya que tenemos alrededor de siete horas y media de viaje.

Durmiendo en el bus

 Desayunamos y salimos fuera donde nos esperan Rapcha y Augustine que vendrán con nosotros el fin de semana. Sobre las seis llegamos a la estación, donde hemos quedado con Patri y Ana. Aquí el sistema para coger los autobuses es diferente ya que hasta no se llenan, no salen por lo que hasta las siete no salimos de Kumasi. 




El bar de Pepe
Nuestra primera escala es la ciudad de Takoradi. Una vez allí, compramos algo rápido para comer y cogemos una trotró que nos lleva a Beyin, el pueblo donde se encuentra el lago Amanzuri. Es allí donde está ubicado el restaurante de Pepe, en un entorno realmente bonito. Al llegar, nos está esperando ya, y mientras nos tomamos unas cervezas, le explicamos el motivo por el que nos encontramos en el país y él nos cuenta un poco como acabo en un sitio realmente tan bonito.  


También le preguntamos por un sitio para pasar la noche y nos da dos opciones; la primera es un hotel en el pueblo e Beyin, justo al pie de la playa pero tras ir a Nayra y Rubén a preguntar los precios decidimos que se sale de presupuesto y nos decantamos por la segunda opción que consiste en dormir en el poblado que está dentro del lago Amanzuri llamado Nzulezo.



 

La única manera posible de llegar hasta el poblado es en canoa asi que Pepe habla con un amigo suyo del poblado (Daniel) y nos dice que podemos dormir sin problemas, solo que hasta las nueve de la noche no puede venir a recogernos. 



 

Por tanto y puesto que nos encontramos en un restaurante español y él es valenciano, nos prepara una paella para que cenemos. Durante la cena, Pepe nos comenta que en una canoa normal se tarda una hora y media en llegar, pero como vamos a ir de noche, van a traer una canoa algo más grande y con un motor con la que tardaremos sobre media hora. Tras cenar, nos dirigimos al embarcadero donde nos está esperando Daniel con la canoa. 



Nos despedimos de Pepe y comenzamos la impresionante travesía nocturna por el lago Amanzuri, prácticamente a oscuras, tan solo iluminados por la tenue luz de la luna llena y a escasos centímetros del agua. Durante el trayecto, hablo con Daniel y descubro que es el hijo del jefe del poblado y que en estos momentos él está representandolo puesto que se encuentra fuera del poblado. Me comenta además que tan solo hace cuatro meses que el poblado tiene luz.

 
Al llegar al poblado, Daniel nos enseña nuestras habitaciones y nos invita a ir a uno de los bares con los que cuenta el poblado. Después de estar un rato y probar el vino de palma, que no tiene alcohol a pesar del nombre, Daniel nos enseña un poco el poblado. A pesar de ser de noche y no poder apreciar todo, las sensaciones se contraponen entre lo impresionante que es el lugar con las condiciones en las que, al menos desde mi punto de vista, viven estas personas. Posteriormente nos explicarian que la gente que vive en el poblado flotante, es por que realmente quiere, puesto que existe un poblado llamado New Nzulezo en tierra y que las personas que lo prefieran pueden irse a vivir allí.



A eso de media noche y cuando ya estabamos durmiendo, cayó una tormenta bastante fuerte, pero las cabañas sorprendentemente estaban muy preparadas para este tipo de cosas por que no nos mojamos absolutamente nada.